lunes, 22 de noviembre de 2010

Jean Bouin 2010, vuelta a la normalidad

Por tercera vez he participado en esta mítica carrera, aunque esta vez ha sido diferente. El tobillo aun me sigue doliendo y no he recuperado toda la movilidad, así que un único objetivo: acabar.
Y no las tenía todas conmigo, desde el lunes el dolor y las molestias eran algo más fuertes y el entreno este último mes ha sido bastante lamentable. Un único día pude hacer los 10km y todos los demás tuve que cortar ya sea por molestias o por simple aburrimiento.
Así que el domingo había quedado con Joan & Family, para ir juntos hasta la salida. Pero pasadas las 8h10 me llama para decirme que se había olvidado el chip y que había dado media vuelta. Así que salgo en solitario y me tomo el camino hasta plaça espanya como un calentamiento. Las primeras sensaciones son malas, me duele el tobillo, pero pienso será porque esta frío y en cuanto caliente ira mejor. Pues no, la cosa no mejora y me planteo si es prudente seguir.
Pero ya que estoy aquí lo probare, sigo calentando, hago unos cuantos estiramientos, movimientos del tobillo y a falta de 4-5min para las 9h, me meto en el cajón de salida. Y sin rastro de Joan, lo he llamado varias veces y no contesta. Así que me quedo sin liebre.
Se da la salida, los primeros metros me duele bastante y voy obsesionado mirando donde pongo los pies y no torcerme el tobillo. Pero en la gran vía me siento bien, no tengo la sensación de haber forzado y el tobillo lo noto pero no me impide correr a un buen ritmo, aunque me he dado cuenta que he cambiado mi pisada e impacto más fuerte con el talón. Aquí me doy cuenta que no voy tan mal y que el tiempo no será, si no me hundo, demasiado malo.
Sigo manteniendo el ritmo y llego al paralelo sin problemas, hasta la subida al carrer Lleida, donde es el único punto donde he notado la falta de movimiento del tobillo y me he sentido algo limitado al correr. Y la llegada, con un tiempo real de 44m28s y clasificado el 1398.

Satisfecho, pensaba que sería peor, pero me he quedado con una sensación agridulce. No tengo la sensación de haber forzado en ningún momento ni he llegado sobrado de fuerzas y se me ha hecho corta. Me he quedado con las ganas de haber forzado un poco más y haber subido las pulsaciones medias, que se han quedado en 168, sobretodo porque no creo que el tobillo hubiera sufrido más. Eso si por una vez no me duele nada, excepto el tobillo que era de esperar.
Y por fin después de mucho esperar y buscar al final me he encontrado con el equipo y nos hemos ido a tomar las cervezas de rigor.
Nos vemos en la próxima, la sant silvestre del Masnou. A ver si el tobillo después de unas 3 semanas de descanso se recupera, no me molesta y me permite recuperar la normalidad.

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