domingo, 13 de septiembre de 2009

XIV Cursa Atlètica del Poble Nou

Después de la experiencia del fin de semana pasado sobre tierra, hoy tocaba volver a correr por asfalto y acumular kilómetros para el maratón.

Los 10km de esta carrera no eran un gran desafió, pero como iban a ser mi primera toma de contacto con la competición en asfalto, mi intención era entrenar el ritmo que me gustaría seguir en Nueva York (4min 45s el km). Al final nada de nada, sigo sin saber correr con cabeza y voy según sensaciones e impulsos, y tampoco he marcado un ritmo alto que me hubiera permitido hacer una mejor marca, a ver si en las próximas carreras consigo mejorar esto.

Por lo demás poco que contar, por primera vez he llegado a una carrera en bici y he tenido el tiempo suficiente de “calentar”, estirar y hacer las fotos de rigor.


Luego, como siempre, intento colocarme lo más adelante posible en la línea de salida, pero a pesar de todo en los primeros kilómetros tengo que zigzaguear para adelantar a grupos de corredores que van corriendo en paralelo. Y ya con la carrera despejada, como he dicho antes, he corrido según sensaciones, excepto un par de kilómetros que he ido controlando el reloj y mi ritmo, pero sin demasiado éxito. Al final he llegado con bastantes fuerzas, sin tener la sensación de haberme esforzado mucho durante la carrera (excepto un par de veces) y esta vez sin problemas físicos, lo que me tranquiliza de cara a las próximas carreras.

El tiempo oficial ha sido de 44:01 y clasificado el 167 de 758 que han acabado.
Y el resumen del garmin es: Distancia 10,17km; Tiempo: 43:54; Paso al km: 4:19; Pulsaciones medias: 177

El recorrido y los tiempos de paso al km:




XIV Cursa Atlètica del Poble Nou

Después de la experiencia del fin de semana pasado sobre tierra, hoy tocaba volver a correr por asfalto y acumular kilómetros para el maratón.

Los 10km de esta carrera no eran un gran desafió, pero como iban a ser mi primera toma de contacto con la competición en asfalto, mi intención era entrenar el ritmo que me gustaría seguir en Nueva York (4min 45s el km). Al final nada de nada, sigo sin saber correr con cabeza y voy según sensaciones e impulsos, y tampoco he marcado un ritmo alto que me hubiera permitido hacer una mejor marca, a ver si en las próximas carreras consigo mejorar esto.

Por lo demás poco que contar, por primera vez he llegado a una carrera en bici y he tenido el tiempo suficiente de “calentar”, estirar y hacer las fotos de rigor.


Luego, como siempre, intento colocarme lo más adelante posible en la línea de salida, pero a pesar de todo en los primeros kilómetros tengo que zigzaguear para adelantar a grupos de corredores que van corriendo en paralelo. Y ya con la carrera despejada, como he dicho antes, he corrido según sensaciones, excepto un par de kilómetros que he ido controlando el reloj y mi ritmo, pero sin demasiado éxito. Al final he llegado con bastantes fuerzas, sin tener la sensación de haberme esforzado mucho durante la carrera (excepto un par de veces) y esta vez sin problemas físicos, lo que me tranquiliza de cara a las próximas carreras.

El tiempo oficial ha sido de 44:01 y clasificado el 167 de 758 que han acabado.
Y el resumen del garmin es: Distancia 10,17km; Tiempo: 43:54; Paso al km: 4:19; Pulsaciones medias: 177

El recorrido y los tiempos de paso al km:




miércoles, 9 de septiembre de 2009

Burriac Atac! 09

Después de las vacaciones tocaba volver al mundo de las carreras y empezar a entrenar el maratón. Así que a falta de otros retos decidí seguir los pasos de Joan, aun a sabiendas que este tipo de carreras no son lo mío, e inscribirme a la 5ª Burriac Atac.
Las grandes novedades de esta carrera, para mi, son que es por montaña y es nocturna.

Así que el sábado después de una parada en El Masnou para recoger a Joan y echarnos unas cuantas risas en su casa.


Llegamos a Vilassar de Mar con el tiempo suficiente de recoger los dorsales y de poder calentar (error, al gastar energías inútilmente).
Sobre las 21h30 se da la salida de las féminas y 15min después salimos nosotros. El ambiente es increíble, mucha gente animando, tambores, petardos, …
Los primeros 3km Joan me va haciendo de guia, ya que este tramo no lo hice en agosto, y vamos juntos hasta que llega la 1era gran pendiente. A partir de este punto se me disparan las pulsaciones y corto mi esfuerzo y me pongo a caminar. Ya le he dicho a Joan varias veces que no me esperara, pero según el prefiere que vayamos juntos. Al final de la subida veo que me esta esperando y me dice que me acerque. Paso de el y decido no acercarme ni seguirlo, a pesar que es un tramo de llano, y así poder ir a un ritmo mucho más tranquilo. A partir del km 4 empieza la verdadera cursa, por bosque y senderos. La subida hasta el turó de l’infern la hago andando como los que tengo delante. Ya llevamos 6km y unos 45min de carrera y a partir de aquí empieza la 1era bajada. Este tramo espero recuperar un poco y mejorar mi posición pero al cabo de poco empiezo a tener pinchazos en los gemelos cuando intento acelerar un poco y tengo que parar y caminar. Y esta tónica se repite todo el camino hasta el castillo de Burriac, en subida andando voy bien, sin molestias en los gemelos, e incluso consigo correr un poco siguiendo el ritmo del grupo en el que estoy. En cambio en las bajadas voy más rápido que los que tengo delante cuando puedo correr, y me hago adelantar cuando tengo que caminar al subirse los gemelos. Una vez pasado el castillo, ya solo queda la bajada hasta Vilassar de unos 7km, exceptuando un par de subidas traidoras. Pero la cosa no mejora y por mucho que me deje ir y que intente cambiar mi zancada para forzar lo menos posible, nada sigo toda la baja haciendo paradas para “relajar” los gemelos e incluso haciendo una parada para estirar justo después del ultimo avituallamiento en Cabrera de Mar.
Y así hasta llegar a la playa donde me encuentro con la putada final, cuando pienso que esto ya esta acabado, antes de pasar la línea de meta, hay que recorrer unos 300m por la arena.
Hay bastante gente animando que te alienta a continuar y no pararte, la meta no llega nunca mientras vas pasando por debajo de unos cuantos arcos. Este tramo se me hace eterno y posiblemente el más duro del recorrido, por no querer parar y no saber como aguantar el dolor de los gemelos y de la rodilla izquierda que he tenido durante la bajada (supongo que por cambiar mi zancada).
Al cruzar la línea me veo con Joan, que ya llevaba unos 20min esperando, y después de recoger mi bolsa con los souvenirs nos tomamos el bocadillo de butifarra y una “mísera” cerveza sin alcohol y para casa.

Al final he tardado 2h 19 y he acabado el 300 de 473 que han acabado. Según el garmin han sido un total de 16,84 km y un desnivel acumulado de 798m.

Aquí esta el recorrido y el perfil:



Ha sido una nueva experiencia, pero que no me ha acabado de convencer. A pesar de hacer mejor tiempo que el esperado 2h30, al ritmo que he ido me he encontrado con mucha gente en todo momento, mucho polvo, calor y, como preveía, unas pulsaciones por las nubes. En cambio el correr de noche no me ha importado e incluso lo he disfrutado cuando me he podido quedar en algún momento en solitario.

Eso si es una prueba que recomiendo a quien quiera probar algo diferente al asfalto, divertida, muy bien organizada y con mejor ambiente.

Burriac Atac! 09

Después de las vacaciones tocaba volver al mundo de las carreras y empezar a entrenar el maratón. Así que a falta de otros retos decidí seguir los pasos de Joan, aun a sabiendas que este tipo de carreras no son lo mío, e inscribirme a la 5ª Burriac Atac.
Las grandes novedades de esta carrera, para mi, son que es por montaña y es nocturna.

Así que el sábado después de una parada en El Masnou para recoger a Joan y echarnos unas cuantas risas en su casa.


Llegamos a Vilassar de Mar con el tiempo suficiente de recoger los dorsales y de poder calentar (error, al gastar energías inútilmente).
Sobre las 21h30 se da la salida de las féminas y 15min después salimos nosotros. El ambiente es increíble, mucha gente animando, tambores, petardos, …
Los primeros 3km Joan me va haciendo de guia, ya que este tramo no lo hice en agosto, y vamos juntos hasta que llega la 1era gran pendiente. A partir de este punto se me disparan las pulsaciones y corto mi esfuerzo y me pongo a caminar. Ya le he dicho a Joan varias veces que no me esperara, pero según el prefiere que vayamos juntos. Al final de la subida veo que me esta esperando y me dice que me acerque. Paso de el y decido no acercarme ni seguirlo, a pesar que es un tramo de llano, y así poder ir a un ritmo mucho más tranquilo. A partir del km 4 empieza la verdadera cursa, por bosque y senderos. La subida hasta el turó de l’infern la hago andando como los que tengo delante. Ya llevamos 6km y unos 45min de carrera y a partir de aquí empieza la 1era bajada. Este tramo espero recuperar un poco y mejorar mi posición pero al cabo de poco empiezo a tener pinchazos en los gemelos cuando intento acelerar un poco y tengo que parar y caminar. Y esta tónica se repite todo el camino hasta el castillo de Burriac, en subida andando voy bien, sin molestias en los gemelos, e incluso consigo correr un poco siguiendo el ritmo del grupo en el que estoy. En cambio en las bajadas voy más rápido que los que tengo delante cuando puedo correr, y me hago adelantar cuando tengo que caminar al subirse los gemelos. Una vez pasado el castillo, ya solo queda la bajada hasta Vilassar de unos 7km, exceptuando un par de subidas traidoras. Pero la cosa no mejora y por mucho que me deje ir y que intente cambiar mi zancada para forzar lo menos posible, nada sigo toda la baja haciendo paradas para “relajar” los gemelos e incluso haciendo una parada para estirar justo después del ultimo avituallamiento en Cabrera de Mar.
Y así hasta llegar a la playa donde me encuentro con la putada final, cuando pienso que esto ya esta acabado, antes de pasar la línea de meta, hay que recorrer unos 300m por la arena.
Hay bastante gente animando que te alienta a continuar y no pararte, la meta no llega nunca mientras vas pasando por debajo de unos cuantos arcos. Este tramo se me hace eterno y posiblemente el más duro del recorrido, por no querer parar y no saber como aguantar el dolor de los gemelos y de la rodilla izquierda que he tenido durante la bajada (supongo que por cambiar mi zancada).
Al cruzar la línea me veo con Joan, que ya llevaba unos 20min esperando, y después de recoger mi bolsa con los souvenirs nos tomamos el bocadillo de butifarra y una “mísera” cerveza sin alcohol y para casa.

Al final he tardado 2h 19 y he acabado el 300 de 473 que han acabado. Según el garmin han sido un total de 16,84 km y un desnivel acumulado de 798m.

Aquí esta el recorrido y el perfil:



Ha sido una nueva experiencia, pero que no me ha acabado de convencer. A pesar de hacer mejor tiempo que el esperado 2h30, al ritmo que he ido me he encontrado con mucha gente en todo momento, mucho polvo, calor y, como preveía, unas pulsaciones por las nubes. En cambio el correr de noche no me ha importado e incluso lo he disfrutado cuando me he podido quedar en algún momento en solitario.

Eso si es una prueba que recomiendo a quien quiera probar algo diferente al asfalto, divertida, muy bien organizada y con mejor ambiente.

jueves, 3 de septiembre de 2009

miércoles, 26 de agosto de 2009

Grand Raid 2009

Por tercer año consecutivo he vuelto a participar en esta prueba. Ya se que cuando acabé la primera vez dije que nunca más, pero esta vez he decidido tomar la salida desde Hérémence (68km) y no desde Verbier (121km), con lo que me he ahorrado unos cuantos kilómetros y unos 2.200m de desnivel.

Así que con el objetivo de llegar a Hérémence una media hora antes de la salida (6h15) me levanto sobre las 3h45. Después de un buen desayuno y de los últimos preparativos, sobre las 4h30 mis “suporters” y yo salimos hacia el Valais. Después de 1h15 de coche llegando al pueblo nos encontramos con la sorpresa que no nos dejan seguir y que hay que aparcar al borde de la carretera. Como no sabemos a que distancia estaba la salida mi madre y mi tío se quedan y yo me voy en bici, lo que da la oportunidad de calentar un poco. Al cabo de un rato llego a la línea de salida y me coloco al final de mi cajón de salida ya que quedan menos de 10min para las 6h15.
La salida se da con puntualidad suiza y empieza la desbandada, no sin que haya un efecto domino justo al lado mío cuando una chica se desequilibra y se cae sobre su vecino y así unos cuantos. Los primeros metros son sobre asfalto pero en cuanto tomamos un camino de tierra que produce un efecto embudo y la cosa se complica. La pista es ancha y relativamente fácil de adelantar pero hay que poner pie a tierra unas cuantas veces, sobretodo en cuanto hay una pequeña subida (por llamarlas de alguna forma). La primera gran subida pone a todo el mundo en su sitio y el camino empieza a despejarse un poco y ya no hay aglomeraciones. Así llegamos hasta el primer avituallamiento en el km +-10 y después de 40min de carrera. A pesar de que salía con la teoría de no pararme en los 2 primeros avituallamientos, me paro a beber un poco de agua y continúo. En este punto empieza la subida de unos 9km al Mandelon y su sendero de 4-5km. La subida es toda por asfalto hasta llegar al 2º avituallamiento y 1er control de tiempo. El sendero, al contrario que los otros años esta bastante seco y de “facil” rodar, pero en el primer paso técnico, el que tengo delante pasa por encima de la bici (sin consecuencias) y los que seguimos tenemos que poner pie a tierra. Al final a pesar de ir adelantando a unos cuantos como puedo, acaba siendo una constante y en cuanto hay un paso complicado tengo que volver a poner pie a tierra. No se, yo no me considero como un ciclista técnico y tengo tendencia a poner pie a tierra con facilidad, pero esto era exagerado y más sabiendo que una semana antes había subido para ver como estaba y solo me baje bajé de la epic un par o tres de veces.
Pero bueno, llegamos a la bajada hacia Evolène, unos 9km, toda por pista excepto los últimos 500m que son por un sendero. Durante la bajada aprovecho para hacer unos estiramientos y relajar la musculatura ya que no se porque en lo alto del Mandelon y con menos de 2h de carrera había tenido unos cuantos calambres. Desde Evolène empieza la subida que nos lleva a La Vieille punto donde empieza la temida subida al Pas de Lona. Esta subida que los otros años siempre se me había atragantado (sobretodo por el calor) es por pista (7km), por senderos (4km) con subidas y bajadas y los últimos kilómetros por asfalto. Estos ultimos kilómetros si que se me hacen pesados, ya que no tengo ni idea de cuantos son exactamente, que estamos en media de una espesa niebla que no permite ver gran cosa y sobretodo que pese a hacer unos 12º estoy sudando como un condenado. Pero al fin llego a La Vieille y después de una rápida parada en el avituallamiento emprendo la subida al Pas de Lona en la que estoy casi una hora empujando la bici.



Este paso es igual de duro tanto si sales de Verbier o Hérémence y es en el único punto en el que me pregunte; Porque!! Otra vez haciendo el capullo!! Si no escarmentaré!!. Pero el ambiente y la cantidad de gente que hay allí arriba animando te impiden parar y te “obligan” a continuar.
Después de este paso quedan unos 3,5km de bajada y posterior subida antes de emprender la gran bajada, en la que pasamos de los 2.792m a los 1.572 en 12,5km, hasta la línea de meta. Esta bajada, a pesar de tener que adelantar a algunos de los que habían salido desde Evolène, la hago pegado a las nalgas de una chica que tenia delante, que bajaba muy bien, y disfrutando como nunca lo había hecho en las otras ediciones. Solo hay que comparar los tiempos el año pasado tarde 45min y este 36min.



Y al final la meta, con un tiempo oficial de 6h21min para 68,7km y clasificado el 452 de los 1561 que han acabado esta distancia.
Aquí esta el perfil de la etapa y una comparativa de los tiempos de paso.
Al final he acabado bastante contento ya que esperaba, y según mi teoría (media de 10km/h), acabar sobre las 7h y más sabiendo que los años anteriores este mismo recorrido, pero con 50km más en las piernas, había tardado más de 8 horas. Y definitivamente esta distancia se adecua mucho más a mi condición física y me permite disfrutar sin acabar harto de bici. Y si la volveré a hacer, pues no lo sé, si hay cambios en el recorrido o alguna novedad ya se verá.